62. (Coloquial, derivado coloquio)
La pasajera del autobús interurbano había aprovechado el tiempo del trayecto para hacer varias llamadas de teléfono. Se había presentado como abogada para interesarse sobre varios casos. La última llamada fue a un colaborador o colega próximo. 
—Nada, Leo, es para saber cómo fue el juicio.
Un paisaje hosco, de suburbio, era el telón en movimiento del despacho improvisado de la letrada. Al parecer, el juicio no había ido mal con los testigos.
—Y la declaración de la perito, ¿cómo fue?
Un momento de silencio y llegó la reacción de desagrado de la pasajera.
—Hay que ver, un profesional debería saber qué ha de decir.
Al final de la conversación la letrada hizo un resumen de la charla.
—Oye, Leo, muy bien por el machaque que ha hecho el testigo principal. Pero, perdona, la psicóloga se ha bajado las bragas.
El pasaje no conocía ni a la abogado ni a Leo, ¿leonor o leonardo? Pero supo que una psicóloga se había “bajado las bragas” en un juicio. La estridencia de la comunicante era mayor porque no encajaba en una conversación entre juristas, es decir, una entrevista profesional, por muy colegas que fueran.
No es que la metáfora sobre la dejación de funciones o de dignidad fuera procaz y sexista. Es que tenía saña. Por algo la tradición oral recomienda que, hagas lo que hagas, te pongas…63. (Contante y sonante)
—No, “por favor” no es ninguna palabra mala –dijo con dulzura la mujer al niño, de tres o cuatro años, que llevaba de la mano por la calle.
El pequeño ya tenía inquietudes metalingüísticas. Y se había interesado por clasificar las palabras en buenas y malas. Podrá parecer curioso que comenzara por una expresión tan bondadosa como “por favor”.
No iremos desencaminados si apreciamos en esa preocupación el interés del niño por un mundo nuevo y fascinante, el de las palabras malsonantes. Lo admirable de ese momento es que la criatura inició la exploración con arte y prudencia. No en vano señaló con una lengua blanca el continente contante y sonante que despertaba su imaginación
0 comentaris:
Publica un comentari